
¿Por qué algunas lámparas calefactoras siguen funcionando, mientras que otras se estropean?
Si alguna vez has tenido que lidiar con lámparas infrarrojas para ganado, sabrás cuán frustrante puede ser eso. Un día funcionan perfectamente, y al día siguiente ya no funcionan. Por lo general, esto se debe a dos cosas: el filamento se evapora o el tubo de cuarzo deja de funcionar.
Aquí no utilizamos materiales de mala calidad. Usamos el mismo cuarzo de alta pureza y los mismos filamentos de tungsteno que se encuentran en las marcas internacionales de alta gama. No se trata de un truco de venta; es simplemente una cuestión de física básica.
El problema con el cuarzo
Piense en lo que sucede cuando una lámpara alcanza su temperatura máxima. El vidrio barato no puede soportar ese tipo de estrés. Se forman pequeñas grietas, y eventualmente, el sello hermético se rompe. En ese momento, el filamento se quema y la lámpara deja de funcionar.
Nosotros utilizamos cuarzo fundido con un nivel muy bajo de impurezas. No se deforma ni se vuelve turbio, incluso cuando se enciende y apaga todo el día. Permanece sólido, el sello sigue siendo hermético y la lámpara sigue funcionando.
El tungsteno que realmente dura
Luego está el filamento. Si el metal es demasiado delgado, se desgasta rápidamente debido a la corriente eléctrica.
Nosotros utilizamos tungsteno de alta resistencia. Está diseñado para soportar la cantidad de vatios sin problemas. Esto significa que la potencia térmica permanece constante. No habrá disminuciones en el rendimiento después de unos cientos de horas, ya que hemos equilibrado la tensión y la corriente para evitar la formación de puntos calientes.
Un consejo importante
Estas lámparas son de alta intensidad, por lo que generan mucho calor. Debe asegurarse de que su carcasa y sus cables puedan soportar ese calor. Si los conectores no están bien ventilados, el calor se acumulará y dañará los conectores. No importa cuán buena sea la lámpara, si los conectores se derriten, la lámpara dejará de funcionar.
En resumen, estas lámparas son un reemplazo perfecto para las de alta gama. Tienen la misma vida útil y la misma potencia térmica, pero sin tener que pagar el precio elevado de las marcas de lujo. Solo hay que conectarlas, ajustar la tensión y vigilar las temperaturas.