
Deje de calentar el aire: una mejor forma de secar sus muebles
Seamos honestos: usar un horno de convección es como pagar por calentar todo el vecindario solo para secar unos cuantos tableros. Es un desperdicio de dinero y además es lento.
Hemos encontrado una mejor manera. Al utilizar lámparas de infrarrojos, dejamos de luchar contra el aire y comenzamos a calentar directamente la madera. Así, los costos de energía disminuyen y los muebles se secan mucho más rápido.
El secreto está en cómo funciona el calor
En lugar de esperar a que el aire caliente circule por la habitación, las lámparas de infrarrojos emiten radiación que penetra directamente en la madera o en la capa de barniz. No se está calentando el ambiente, sino que se está calentando directamente el objeto que se desea secar.
Dependiendo de lo que se quiera secar, generalmente se opta por una de dos opciones:
– Si se trata de secar simplemente una capa superficial, los tubos de cuarzo de onda corta son la mejor opción. Actúan rápidamente sobre la superficie. Pero si se trata de madera más gruesa, se necesitan tubos de onda media, ya que estos penetran más profundamente en la madera, evitando que el corazón de la madera permanezca húmedo mientras la superficie se seca. De esta manera, se evitan las grietas en la superficie.
Elegir el equipo adecuado
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza en nuestras lámparas, ya que puede soportar altas temperaturas sin romperse. Además, utilizamos conectores estándar como R7s o SK15. Esto significa que, si ya cuenta con esos conectores, podrán usarse sin problemas.
Una cosa a tener en cuenta es su red eléctrica. Ya sea que esté conectado a 230V o 400V, eso determinará cuánto calor podrá generar. Los tubos de alta potencia son eficientes, pero no exagere. Si se utiliza demasiada potencia en un espacio reducido, se dañarán los conectores. Cuidado con su instalación eléctrica.
Las desventajas y cómo solucionarlas
La ventaja de las lámparas de infrarrojos es que permiten un secado muy rápido. Pero debido a su eficiencia, la velocidad del sistema de transporte debe ser precisa. Si la velocidad es demasiado baja, se quemará la superficie del objeto. Si es demasiado alta, el barniz seguirá siendo pegajoso.
Será necesario utilizar controladores y sensores de temperatura para mantener todo bajo control. Requiere un poco más de atención a la velocidad del sistema de transporte, pero es un pequeño precio a pagar por facturas de electricidad más bajas y tiempos de secado más cortos.