
Darle una segunda vida a las viejas casas para aves con calor infrarrojo
No es necesario derribar las viejas casas para aves solo porque estén obsoletas. La mayoría de las veces, el verdadero problema no es la estructura en sí, sino el sistema de calefacción. Todos hemos visto esos sistemas antiguos que consumen mucha energía eléctrica, pero aún así dejan zonas frías y hace que las aves tiemblen de frío.
¿La solución más rápida? Reemplazar esas bombillas antiguas por lámparas de infrarrojos de alta eficiencia. Es un cambio sencillo que realmente ayuda a mantener una temperatura constante en el lugar donde se encuentran las aves.
¿Por qué los láseres infrarrojos son diferentes?
Piense en una bombilla normal: calienta el aire, pero ese aire se dispersa o se enfría rápidamente. Es un método ineficaz.
Las lámparas infrarrojas no funcionan así. Enviaban calor directamente hacia las aves y hacia el suelo. Es como estar bajo el sol en una mañana fresca de otoño: se siente el calor de inmediato, incluso si el aire está frío. Como no se intenta calentar cada centímetro cúbico del aire, el sistema de ventilación no tiene que trabajar tanto.
Dependiendo de sus necesidades, puede elegir lámparas de onda corta si necesita calentar rápidamente el ambiente, o lámparas de onda media si simplemente quiere mantener una temperatura constante en el incubador.
Algunas cosas a tener en cuenta
Cambiar las bombillas es fácil, pero no compre cualquiera que vea en línea. Debe asegurarse de que la tensión y la potencia de las lámparas coincidan con su sistema eléctrico actual.
Si conecta una lámpara de alta potencia a un circuito que no está diseñado para ella, puede causar cortocircuitos o daños en los enchufes. Verifique primero cuál es su consumo eléctrico. También, asegúrese de que los enchufes sean de tipo giratorio o deslizante antes de hacer un pedido en grandes cantidades. No hay nada peor que recibir un lote de lámparas que no encajen en los enchufes.
La realidad de su uso
La ventaja es obvia: las aves se calientan más rápido y la factura de electricidad disminuye.
Pero hay un problema: estas lámparas crean zonas muy calientes. Si las coloca demasiado bajas, los polluelos podrían quemarse. Verá que se agrupan en los bordes de la casa, deshidratados y estresados.
La clave está en encontrar la altura adecuada y utilizar un termostato eficaz. Deje que el sistema de alimentación se encienda y apague naturalmente. Así, las aves estarán cómodas y los filamentos de las lámparas no se quemarán tan rápido. Su equipo durará más tiempo y las aves seguirán felices.