
Deje de pagar de más por sistemas de calefacción “baratos” para terneros
Los terneros recién nacidos son frágiles. No tienen reservas de grasa suficientes para mantenerse calientes. Si se enfrían, estará en problemas. Podría perder al animal, o tener que gastar mucho dinero en alimentos para mantenerlo vivo. Es una forma estresante de manejar un establo.
Nosotros fabricamos lámparas de infrarrojos para eliminar ese estrés. No nos importa tener el precio más bajo en el mercado; lo que realmente importa es cuánto calor llega al ternero y cuánto tiempo dura la lámpara antes de agotarse.
Cómo funciona realmente
La mayoría de los calentadores solo calientan el aire. En un establo con corrientes de aire, eso es como desperdiciar dinero. Nuestras lámparas utilizan cuarzo y tungsteno de alta pureza para generar radiación infrarroja de onda corta. En lugar de calentar el aire, la energía va directamente a la piel del ternero. Es eficiente. Además, utilizamos un tipo específico de cuarzo que puede soportar los cambios bruscos de temperatura sin romperse.
Configuración práctica
Nadie quiere pasar la tarde arreglando cables. Por eso utilizamos conectores estándar. Cuando una lámpara se agota, basta con reemplazarla y seguir trabajando.
Algo importante a tener en cuenta es la potencia de la lámpara. Una mayor potencia permite un área de calentamiento más amplia, lo cual es bueno, pero también consume más electricidad. Asegúrese de que sus cables puedan soportar esa carga. Lo último que necesita es que el interruptor se apague en medio de un frío intenso en enero.
La matemática que realmente importa
El problema con las lámparas económicas es que se agotan rápidamente. Claro, hoy en día son más baratas. Pero luego tendrá que cambiarlas cada pocas semanas. Además, tendrá que pagar gastos médicos si el ternero se resfría. De repente, esa “oferta” se convierte en algo muy costoso.
Nosotros fabricamos lámparas que mantienen un calor constante durante miles de horas. Puede pagar un poco más al principio, pero ahorrará mucho dinero en reemplazos y medicamentos a largo plazo. Esa es la única forma real de reducir los costos por animal.