
Si planea establecer una granja avícola automatizada, es necesario asegurarse de que el sistema de calefacción funcione bien desde el primer día. En serio. Si se opta por usar lámparas genéricas durante la fase de diseño, se notará el impacto en la factura de electricidad cada vez que llegue a su mesa.
Cuando se trata de miles de aves, la diferencia entre una bombilla barata y un emisor infrarrojo de precisión no es solo un detalle técnico: se trata de una gran diferencia en términos de kilovatios.
El truco para generar calor eficientemente Lo bueno del infrarrojo de onda corta es que no desperdicia tiempo calentando el aire. El calor llega directamente a las aves. Utilizamos envoltorios de cuarzo para garantizar que la energía llegue realmente hasta allí.
Pero hay que tener cuidado con la red eléctrica. Si la potencia y el voltaje no coinciden perfectamente, habrá caídas de voltaje. Eso significa que las aves permanecerán frías, además de que las lámparas se quemarán mucho más rápido de lo normal. Es necesario calcular la carga térmica por metro cuadrado; de lo contrario, habrá “puntos calientes” que causarán estrés en las aves.
Los detalles técnicos importantes Siempre recomiendo usar conectores R7 o Sk15. ¿Por qué? Porque pueden soportar los cambios de tamaño causados por el calor sin aflojarse.
Las conexiones flojas son un verdadero problema. Provocan arcos eléctricos, lo cual a su vez daña los conectores. Nadie quiere tener que reemplazar conectores en medio del ciclo de crecimiento de las aves.
También existen emisores recubiertos. Estos son interesantes porque permiten que el calor llegue más profundamente al cuerpo de las aves. De esta manera, se puede mantener la temperatura interna constante sin quemar su piel. Claro, pueden tener menos potencia que el cuarzo transparente, pero el calor llega exactamente donde se necesita.
Hacer que funcione en la práctica Al utilizar infrarrojo dirigido, deja de luchar contra su propio sistema de ventilación. Ya no se trata de bombardear el espacio con calor, cuando los ventiladores lo sacan de nuevo.
La forma más inteligente de hacerlo es utilizando un atenuador controlado por PLC. En lugar de que las lámparas se enciendan y apaguen constantemente –lo cual acorta la vida útil de las lámparas–, el atenuador regula la cantidad de calor según lo que indican los sensores.
Sí, los emisores de alta calidad cuestan más al principio. Pero cuando se ve la reducción en los kilovatios por ave, estos equipos suelen pagarse solos dentro de los dos ciclos de crecimiento iniciales.